martes, 23 de junio de 2026

Segura hasta aquí -



Vengo desde el trono de Dios

He hablado con él

De donde Sali me recordó 

y quien fui yo


en aguas profundas 

yo navegue

pero alguien conmigo navego

segura estoy en la tempestad

pues mi amigo está


Me trajo hasta aquí

Segura hasta aquí

El creador de la luna y el mar

Conmigo esta

Su misericordia no me faltó

Su Gracia en mi prevaleció

Esta es mi historia

A Dios sea la Gloria,

Me guardo


Parada observé en la tempestad

De mi se alejó 

Pude allí estar en paz

Cuando el hablo a mi corazón

Yo realmente no lo se que ha de venir 

Más no dudo, no tengo mas de amor

Sigo de pie, esta es mi historia

El me guardo


Me trajo hasta aquí

Segura hasta aquí

El creador de la luna y el mar

Conmigo esta

Su misericordia no me faltó

Su Gracia en mi prevaleció

Esta es mi historia y es mi canción

Esta es mi historia, A Dios sea la Gloria

Me guardo.,  me guardo.


Musical: Segura hasta aquí - Palabra de Vida. 


¿Es amor verdadero?



¿Realmente lo amo?


¿Cómo saber si realmente amamos a alguien? Nuestra actitud hacia esa personas puede revelarnos si realmente lo amamos.


Sabemos por la Biblia que Dios puede ver nuestros corazones, pero, también, no ignoramos que nuestro corazón es engañoso. Entonces, como saber si amamos realmente a Jesús. La Palabra de Dios puede respondernos esta pregunta.

Lucas 7.36-48


La persona que ama realmente a Jesús es aquella responde a él con actitud de devoción.


Requisitos para amar a Jesús:

    1. Conocer a Jesús. “Sabía” (vs.37)


1.a. Comprender nuestra condición:

Tener un pleno conocimiento acerca de quién es cómo es Jesús nos llevará a entender nuestra condición, cómo somos nosotros. Mientras Dios es Santo, nosotros somos pecadores.

La mujer que Lucas menciona comprendía su condición, sabía que era pecadora.

La Palabra de Dios dice que todos somos pecadores (romanos 3.23), que no hay justo ni aún uno.

La única manera de conocer a Jesús es aceptándolo como nuestro Salvador. Para aceptarlo debemos haber reconocido, primero, que estamos separados de Dios, el pecado nos impide que lo conozcamos. Debemos reconocer que dependemos de Dios, sin él nada somos.


1.b. Experimentar el perdón:

Cuando conocemos a Jesucristo como nuestro Salvador experimentamos el perdón. Dios perdona los pecados del pasado, del presente y del futuro cuando le recibimos en nuestro corazón.

La mujer pecadora entendió que Jesús le había perdonado todos sus pecados.

Comprender cuánto nos perdonó Dios produce una respuesta en nosotros: amarlo más. Al que más se le perdona, más ama.


El segundo requisito para saber si amamos verdaderamente a Jesús es:

    2. Responder a Él con actitud de devoción.

La devoción es:

- Contemplación maravillosa.

- Sagrada reverencia.

- Actitud piadosa hacia la persona de Dios: amor y temor entremezclados.

- Admiración exhibida en acción.

La admiración exhibida en acciones se muestra en el versículo 38. ¿Qué empezó a hacer aquella mujer de la que habla Lucas? Comenzó a lavarle lo pies. Ese fue su acto de devoción. Una tarea común la convirtió en un acto de devoción.

¿Cuál puede ser nuestro acto de devoción? Nuestro devocional, nuestro tiempo con Dios cada día puede convertirse en un acto de devoción.


Algunas características del acto de devoción de esta pecadora:

2.a Su devoción fue sin temor.

Los fariseos llamaban pecadoras a las mujeres de mala reputación. Sin embargo, esta mujer no temió ser juzgada por lo que los demás pensaran. A pesar de tener que soportar los prejuicios, ella prefirió acercarse a Jesús y derramar sus lágrimas delante del Señor.

Contraria a la actitud de los fariseos, Jesús prefiere perdonar antes que juzgar. Podemos acercarnos a él confiadamente, sin temor. (Hebreos 4.16) 

En los tiempos de Jesús no estaba bien visto que una mujer lleve el pelo suelto. Sin embargo, ella prefirió la deshonra frente a los fariseos antes que no secar los pies del Maestro con sus cabellos.

¿Cómo es nuestro tiempo con Dios? ¿Puedes derramar todo tu ser delante de él? ¿Tienes una relación intima con Jesús? ¿ Te acercas confiadamente ante el trono de Dios?

2.b. Su devoción fue con humildad hacia Dios.

El lavamiento de pies era una tarea de humilde servicio y comodidad para el huésped. Era una característica de la hospitalidad. Los siervos de los dueños de la casa hacían esa tarea. Esta mujer no era la sierva del dueño de esa casa ni siquiera era su casa. Jesús no se encontraba en la casa de esta mujer como para que ella le lavara los pies, pero a ella no le importó lavarle los pies, no le intereso humillarse delante de él, a pesar de que era una tarea para esclavos.

Como un ejemplo de humildad, Jesús se hizo hombre siendo Dios, como la actitud de un siervo frente a un rey, así fue, la actitud de aquella mujer.

No tenemos que cambiar de lugar. Nosotros siempre seremos los siervos, mientras que Jesús será eternamente Rey.

¿Reconoces todos tus defectos delante de Dios? Si nos humillamos delante de él, él se encargará de exaltarnos.

La confesión es un acto de humillación delante de Dios. ¿Con cuanta frecuencia confiesas tus pecados con una actitud de humildad delante de Dios? ¿Cuándo fue la última vez que lloraste por tu pecado?

La humildad es la modestia de espíritu, reconocer nuestra necesidad, dependencia de Dios. Ser humildes implica ser sinceros delante de la presencia de Dios.


2.c. Su devoción fue con fervor hacia Jesús.

Esta mujer besaba los pies de Jesús. Estos besos significaban devoción genuina. 

Lo contrario al fervor es la frialdad.

Cuando el hijo prodigo regreso a su casa, su padre lo beso. 

El fervor es ese deseo, esa pasión, ese anhelo de estar con Jesús. El primer amor.

Si regresa una persona muy querida que hace tiempo que no ves, ¿cómo la recibís? ¿Con un frío hola o con un abrazo caluroso?

¿Cómo es tu tiempo con Dios: fervoroso o lleno de frialdad? ¿Hacer tu devocional sólo para cumplir o porque realmente anhelas pasar tiempo con Dios?


2.d. Su devoción fue lo mejor para Jesús.

Esta mujer podría haber usado agua para lavarle los pies. Esto no hubiera estado mal, hubiera hecho lo que cualquiera podría hacer. Pero, esta mujer decidió darle lo mejor que tenia. Ella prefirió ungir los pies de Jesús con perfume, pero no con cualquier perfume, era el perfume de alabastro, el mejor de su clase.

Esta actitud me recuerda a la actitud que tuvo David cuando compró el terreno para el templo. Él no ofrecería algo a Dios que no le costara. 

¿Le estas dando tu mejor tiempo a Dios o lo que sobra? ¿Qué sacrificas para pasar tiempo con él? 

Advertencia:

A Satanás no le agrada que amemos a Dios, de modo que, buscara la manera de distraerte de tu tiempo con Dios. Por eso, sería bueno que encontraras un lugar y un tiempo en el cual nadie pueda interrumpirte, apaga todo lo que pueda distraerte y, por sobre todas las cosas, intenta ocupar tu mayor tiempo en la oración, antes y después de leer la Palabra.


La persona que realmente ama a Jesús es aquella que le responde con una actitud de devoción, tal como lo hizo aquella mujer en la Biblia.


¿Sos como ella? Tal vez no, pero te gustaría serlo. Entonces recuerda que tener un pleno conocimiento acerca de quién es y como es Dios nos ayudará a comprender nuestra condición, somos pecadores y necesitamos de Dios. Entender esta verdad con nuestra mente y nuestro corazón nos llevará a tener una actitud de verdadera devoción. Una mejor actitud de devoción implica tener un tiempo con Dios:  

    • en completa sinceridad y humildad, de manera que puedas derramar todo tu ser delante de él, sin temor a acercarnos a su trono 

    • en constante fervor y dando lo mejor.

¿Estás dispuesto a amar más a Jesús?


jueves, 23 de octubre de 2025

Reseña: Detrás del Velo. Un estudio de la vida de Lea de Michelle Kafer



Adquirí este libro en una conferencia de Sociedades Bíblicas. Sin referencias previas sobre la autora, me decidí a comprarlo. Si bien suelo ser reacia a comprar libros escritos por mujeres, y más aún por autoras que me son desconocidas, la temática capturó mi atención por completo: la vida de Lea. Inicialmente, dudé que la figura de Lea ofreciera un estudio profundo. Mi recuerdo se limitaba a que fue la primera esposa de Jacob, entregada por un padre engañador. Nunca me había detenido a considerar las expectativas que ella pudo haber tenido de aquel matrimonio. Lea siempre ocupó un segundo plano frente a Raquel, la amada, la verdadera protagonista de la historia de amor por la que un hombre estuvo dispuesto a trabajar siete años. En contraste, la figura de Lea parecía desvanecerse.

Que la vida de Lea fuera el tema central de este libro despertó mi interés. Desde hace tiempo he estado estudiando las mujeres de la Biblia y, por alguna razón, el estudio de Lea ha llegado a mi vida.

Aunque no conocía a la autora, Michelle Kafer, ni había escuchado previamente de ella, me resultó notable su formación académica en filosofía, economía y negocios, un conocimiento que complementa su saber teológico. Considero que el estudio adicional a las Escrituras enriquece el abordaje bíblico, ofreciendo diferentes ángulos y perspectivas que permiten una aplicación más amplia de las verdades bíblicas a nuestra vida.

Para complementar la reseña, consulté la web de la autora, donde encontré unas breves palabras sobre ella con las que me sentí profundamente identificada:

"La búsqueda del conocimiento siempre ha formado parte de mi personalidad. La curiosidad me mantiene en busca de conversaciones sobre todo tipo de temas que despiertan el interés de la gente... Mis títulos académicos consisten en una Licenciatura en Economía y Filosofía, así como una Maestría en Administración de Empresas y Economía. Si bien estos títulos han ampliado mi conocimiento, en mayor medida han fortalecido mi fe en y a favor de una cosmovisión bíblica."

A partir de estas consideraciones, quiero compartirles el contenido esencial de Detrás del Velo: Un estudio de Lea.

Michelle Kafer nos presenta a Lea como una de las figuras menores entre las grandes, una mujer que ha sido nombrada en la Biblia, pero que a menudo pasa desapercibida. Su vida nos ofrece la clave para acceder a un valioso tesoro preservado en las Sagradas Escrituras: verdades profundas que, en ocasiones, no notamos que han estado siempre ante nuestros ojos.

La vida de Lea es abordada como un viaje a un diario personal y profundamente espiritual, en el que se puede vislumbrar el Evangelio entretejido. Cada hito de su vida está reflejado en los nombres de sus hijos; como afirma Michelle Kafer, cada nombre es "una ventana a las meditaciones de su corazón". Rechazada desde el primer momento por su esposo, Lea encuentra en Dios su verdadero amor y refugio.

"Su historia es antigua, pero su mensaje es relevante para el día de hoy."

Algunos temas que podrás encontrar en este libro: ¿es real el amor a primera vista? ¿Cómo la cultura nos influye en nuestras expectativas sobre el amor? ¿Cómo puede afectar el rol como padres en la vida de los hijos? ¿Qué debemos hacer cuando somos “víctimas” de decisiones ajenas a nosotras, pero que nos afectan? ¿Qué hacer con anhelos incumplidos, relaciones rotas o asuntos no resueltos? ¿Qué hacer frente al rechazo de quienes deberían amarnos? ¿Qué hace Dios con nuestro sufrimiento? ¿Cómo tener contentamiento? ¿Cómo afecta la individualidad en el matrimonio? ¿Cómo alabar en medio de la aflicción? ¿Qué hacer cuando te encuentras en un desierto espiritual? ¿Cómo nos perjudica actuar en nuestras fuerzas? ¿Dónde está tu confianza, en tus habilidades o en Dios? ¿En quién debemos gloriarnos? ¿A dónde pertenecemos? ¿Quién es mi justicia? ¿Dónde está mi verdadera recompensa? 

Este libro me ha llenado el corazón, reflexionando quizás en cosas que ya sabía, pero que nunca está de más refrescar y volver a ponerlas en el corazón. La profundidad y la precisión bíblica para abordar cada uno de los temas es un deleite. Los conceptos claros y fácil de entender combinados con la vida llevan a convertir este libro en un tesoro, digno de tener en la biblioteca y consultar cada tanto. 

Espero que puedas disfrutar de la lectura de este libro tipo estudio para que, así como Lea, puedas atravesar la vida cristiana aferrada a lo eterno, puesto los ojos en Jesús.


jueves, 31 de julio de 2025

Mujer, todo el pecado él quito

Cuando las culpas del pecado te asfixien, recuerda que Él quito de en medio todo pecado. Todo aquello que nos declaraba culpable fue clavado en esa cruz garantizando nuestra pertenencia a Cristo. Fuimos redimidas de la potestad de las tinieblas, fuimos compradas por su sangre y ahora somos suyas. Él es nuestro defensor. Nadie podrá volver a culparnos de nuestros pecados. Él nos libero.  

14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, 15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. Colosenses 2:14-15


"Él Nos Liberó"

Verso 1

Cuando las culpas me quieren vencer,

cuando el pasado vuelve a doler,

recuerdo el precio que pagó por mí,

todo fue clavado allí, en esa cruz por mí.


Verso 2

Ya no hay cadenas sobre mi andar,

ya no hay condena que me pueda atar,

fuimos compradas con sangre de amor,

fuimos redimidas por el Salvador.


Estribillo

Él nos liberó, nos dio identidad,

borró el decreto de nuestra maldad.

Nada ni nadie nos puede acusar,

Cristo es mi juez, mi paz, mi verdad.

Él es mi defensor, en Él soy libre hoy.


Verso 3

La oscuridad no tiene poder,

salimos del reino que nos vio caer.

Ahora somos suyas, en Él vivimos,

ya no tememos, en gracia existimos.


Estribillo

Él nos liberó, nos dio identidad,

borró el decreto de nuestra maldad.

Nada ni nadie nos puede acusar,

Cristo es mi juez, mi paz, mi verdad.

Él es mi defensor, en Él soy libre hoy.


Puente

Clavó en la cruz toda mi culpa,

con su victoria ya no hay duda.

Soy suya, soy suya, por siempre suya…

¡Libre en Jesús!


Él nos liberó, nos dio identidad,

borró el decreto de nuestra maldad.

Él es mi defensor, en Él soy libre hoy...

Libre en Jesús… libre en Jesús...


jueves, 5 de junio de 2025

Se Ríe de lo Porvenir: Una Risa que Nace de la Fe

 




"Fuerza y honor son su vestidura, y se ríe de lo porvenir."

— Proverbios 31:25


Hay risas que esconden temor, otras que son puro sarcasmo, y también aquellas que nacen del alma tranquila. En la Biblia encontramos dos tipos de risa profundamente distintas: la risa de Sara y la risa de la mujer virtuosa en Proverbios 31.


Cuando Dios le promete a Abraham que Sara tendría un hijo, ella reacciona con una risa escéptica. ¿Cómo no hacerlo? Tenía años deseando ser madre y ya era anciana. Su risa (Génesis 18:12) es una mezcla de incredulidad y resignación. Pero Dios no la reprende con dureza. Al contrario, transforma esa risa en una experiencia de fe. Tiempo después, cuando nace Isaac —cuyo nombre significa “risa”— Sara ríe de nuevo, pero esta vez con gozo:

"Dios me ha hecho reír, y cualquiera que lo oyere se reirá conmigo.” (Génesis 21:6)


En contraste, la mujer de Proverbios 31 se ríe de lo porvenir. Su risa no nace del escepticismo, sino de la confianza. Ella no teme al futuro porque su fuerza está anclada en Dios. No se ríe por desconocer los desafíos que vendrán, sino porque ha aprendido a descansar en las promesas del Señor. Vive con propósito, dignidad y fe.


🌱 Entre Sara y la Mujer Virtuosa

Ambas risas nos hablan de un proceso:


Sara ríe porque no entiende cómo Dios podría obrar en lo imposible.


La mujer virtuosa ríe porque ya ha aprendido que Dios siempre obra, incluso en lo imposible.


Una representa el inicio del camino de fe; la otra, la madurez de una vida caminando con Dios. Y tal vez, si somos honestas, muchas veces estamos más cerca de la risa de Sara que de la de la mujer de Proverbios. Dudamos, nos reímos por no llorar, nos cuesta confiar.


Pero Dios es paciente. Él toma nuestras risas nerviosas, nuestras dudas, y las transforma en testimonio. Donde hubo escepticismo, Él siembra gozo. Donde hubo temor, Él edifica confianza.


🙌 Ríe, pero con Esperanza

Hoy, quizás no entiendas cómo se resolverá cierta situación. Quizás hay promesas que parecen demasiado lejanas. Pero hay una risa que viene del cielo, una risa tranquila que nace cuando decidimos confiar.


Que podamos vestirnos, como dice el versículo, de fuerza y honor, y mirar hacia el futuro sin miedo. Que nuestra risa no sea de burla ni de duda, sino una expresión serena de quienes saben que el porvenir está en manos de un Dios fiel.

lunes, 19 de mayo de 2025

El Dios de los imposibles



Genesis 17:15 Dijo también Dios a Abraham: A Sarai tu mujer no la llamarás Sarai, mas Sara será su nombre. 

Dios, quien es fiel a su propósito pese al error humano, se aparece nuevamente a Abram para reafirmar el pacto original y comprometerse nuevamente a esa relación ya establecida. (Comentario Mundo Hispano) 

La bondad gratuita de Dios brilla más claramente, porque, aunque los hombres impiden el curso de ella por obstáculos propios, sin embargo, les llega. Calvino

Dios se le aparece a Abram como el Todopoderoso - El Shaddai revelando su persona y carácter. Dios desea recordarle su promesa. Solo que esta vez Dios, menciona a Sara como parte de su plan. Dios poné más imposibles a su propio plan. Sara era esteril y ya entrada en años como para que pudiera concebir. Sin embargo, Dios tenía un plan para sus vida, para la vida de Sara. Dios cambia el nombre a princesa como parte de la proyección de su plan: será madre de naciones. También el cambio de nombre funciona como una garantía de parte de Dios. 

16 Y la bendeciré, y también te daré de ella hijo; sí, la bendeciré, y vendrá a ser madre de naciones; reyes de pueblos vendrán de ella. 

Solo si somos bendecidas por Dios puede salir bendición para otros. La bendición vino a Sarai y a través de ella pudo ser de bendición a Abraham. Dios usó a Sara para ser de bendición a los demás. La bendición de Jehová para Sara era un hijo. Como si Abram estuviera dudando, Dios le re afirma: Si, la bendeciré. Dios nos recuerda siempre sus promesas. Nuestra tendencia es a olvidar las bondades de Dios, olvidamos lo poderoso que es y los milagros que él puede hacer.  

Al enfatizar en la palabra «ella», Dios muestra su plan de que este hijo no vendría de una madre sustituta (como con Agar e Ismael). Sara misma daría a luz, aunque había pasado de la edad normal para eso. (Comentario EWord)

17 Entonces Abraham se postró sobre su rostro, y se rio, y dijo en su corazón: ¿A un hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿Y Sara, ya de noventa años, ha de concebir? 

La novedad de la cosa le sorprende tanto, que por un corto tiempo está confundido; Sin embargo, él se humilla ante Dios, y con la mente confundida, postrado en la tierra, él, por fe, adora el poder de Dios. Calvino

Si bien sólo fueron pensamientos, en su interior, quizás por lo engañoso del corazón, Abram le costaba creer en lo que Dios le estaba diciendo. Le costaba creer porque lo que Dios le decía era simplemente imposible. Sin embargo, a pesar de estar desconcertado, de no comprender, Romanos 4.17-21 nos enseña que Abraham confió en la promesa de Dios, creyó en su Palabra 

La risa de Abraham no parece ser una de duda cínica, sino una de alegría por algo que sabía que parecía imposible por la apariencia externa, pero que Dios podía hacer. (Comentario EWord)

El pensamiento desconcertante repentinamente se precipitó sobre su mente, "¡Qué cosa más extraña es que un hijo nazca hasta los cien años!" Esto, sin embargo, parece ser una especie de competencia entre la razón carnal y la fe; porque aunque Abraham, postrado reverentemente ante Dios, somete su propia mente a la palabra divina, todavía está perturbado por la novedad del asunto. Respondo que esta admiración, que no obstruyó el curso del poder de Dios, no fue contraria a la fe; más aún, la fuerza de la fe brilló con mayor intensidad al superar un obstáculo tan arduo. Calvino

"Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido". (Romanos 4:17-21)

¿Dudar o tener fe? Esa es la cuestión.

Abram se estaba convirtiendo en un gran hombre de fe, pero no se hace un gran hombre de fe de un día para otro. Se necesitan muchos años donde Dios trabaje en la vida de un hombre, años de confiar en Dios en los momentos triviales, intercalados por unos encuentros espectaculares con el Señor. (Comentario EWord)

La promesa de un hijo por medio de Sara demandaba fe en Dios y una espera adicional. A Abraham le parecía más fácil andar por lo visible y no por lo invisible en lo cual debía ejercitar nuevamente la fe en Dios. (Comentario Mundo Hispano)

El Señor a menudo renueva esta promesa; porque la repetición misma muestra que no se prometió ninguna bendición común. (Comentario Calvino)

18 Y dijo Abraham a Dios: Ojalá Ismael viva delante de ti. 

Abram estaba tan desconcertado que se imaginó que la promesa de la descendencia vendría por Ismael. Abram tenía un pensamiento racional, pero Dios no siempre actúa de forma racional. Los pensamientos y planes de nuestro Dios se nos escapan a nuestra mente.

"Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos" Isaias 55:8-9.

Lo grandioso de esto es que aunque no entendamos todo, podemos estar completamente seguros en él, poner nuestra fe en él, descansar que sus pensamientos y sus planes para nuestras vida son mejores, más altos, con mayor peso de Gloria, Él cumple sus promesas.  

Durante nuestra incertidumbre, podemos decir como Job: “Yo sé que mi Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo; Y después de deshecha esta mi piel, En mi carne he de ver a Dios; Al cual veré por mí mismo, Y mis ojos lo verán, y no otro, Aunque mi corazón desfallece dentro de mí” Job 19:25-27.

“Puse mi fe en Jesús, Mi ancla firme está, Mi esperanza y un fundamento firme, el nunca me dejará caer” 




19 Respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes después de él. 


Ante la confusión de Abram, Dios le reafirma con claridad que la descendencia del pacto vendrá de Sara. Despierta la mente de su siervo dormida. Le dice con firmeza: 'Será Sara quien te dará un hijo'. Es como si le dijera: 'Aunque te cueste creerlo, tu descendencia nacerá de ella. Sus pensamientos estaban confinados dentro de unos límites muy estrechos, le pide que amplíe su mente para contemplar su promesa de su futuro descendiente por Sarai.

Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará? Números 23.19

¿Te cuesta creer en las promesas de Dios? Parece que a Abram también le costaba creer en lo imposible.

Además de reafirmar la promesa de su descendencia, Dios le manda a nombrar a su hijo: Isaac (rie) 

La bendición que viene de Dios trae felicidad a la vida. No sólo una sonrisa que ilumina los rostros sino una alegría interna que se traduce en agradecimiento a nuestro Dios. 

Seguramente el nombre de Issac le recordaría a Abram que Dios a pesar de nosotros cumple sus promesas. 

20 Y en cuanto a Ismael, también te he oído; he aquí que le bendeciré, y le haré fructificar y multiplicar mucho en gran manera; doce príncipes engendrará, y haré de él una gran nación. 

Dios escucha la oración de un padre. Dios sabía que Ismael ocupaba un lugar importante en el corazón de Abram. Por eso, Dios le prometió una gran nación para Ismael. Ismael no quedaría desplazado. Él también tendría su lugar.  Él también tendría su lugar por lo menos en lo concerniente a la vida terrenal. 


La diferencia más destacada es que la descendencia de Ismael, fruto de un plan humano, no llegará a ser parte del pacto. Gal 4:21-31 (Comentario Mundo Hispano)

El pacto de Dios será con Isaac. Porque el plan de Dios era mucho más trascendente de lo que Abram se podía imaginar. El pacto de Dios se cumpliría en el tiempo de Dios. 

El pacto debía cumplirse a su tiempo. (M. Henry)

21 Mas yo estableceré mi pacto con Isaac, el que Sara te dará a luz por este tiempo el año que viene. 22 Y acabó de hablar con él, y subió Dios de estar con Abraham.

Tres veces, Dios le repite que de Sara vendrá la descendencia para el pacto. A veces necesitamos que nos repitan las promesas de Dios para que penetren en nuestro corazón hasta saciar nuestra alma.

viernes, 9 de mayo de 2025

Mujer, busca respuestas divinas



Es interesante notar que el capítulo 16 de Génesis, que nos contará la historia de Agar e Ismael, comienza con la frase “Sarai mujer de Abram no le daba hijos” y termine con “ Era Abram de edad de ochenta y seis años, cuando Agar dio a luz a Ismael.”

Aparentemente un problema humano que evidentemente preocupaba a Sara y seguramente a Abram. Si bien la preocupación podría haber comenzado en Sara, para Abram no le fue indiferente. A un problema humano, se obtuvo una respuesta humana. Esta situación no fue llevada a la presencia de Dios sino que inmersa en la ceguera espiritual y en el pragmatismo, Sara decidió buscar una solución rápida y eficiente, o eso creyó que era, al entregarle a Agar a Abram para concebir un hijo. 

¿Cuántas veces dejamos que los problemas nos nublen de tal manera que no permiten poner los ojos en el cielo y buscar a Dios? Al poner los ojos en el cielo, buscar a Dios, se abre una nueva perspectiva que nos permite ver con los ojos de la gracia y de la fe llevándonos a descansar en su persona y en su poder. No siempre habrá un cambio de circunstancias, pero siempre habrá un cambio de corazón.

«Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; Enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad, y enséñame, Porque tú eres el Dios de mi salvación; En ti he esperado todo el día.» Salmo 25.4-5

miércoles, 23 de abril de 2025

Mujer, Dios te ve



El Dios que me ve.

13 Entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tú eres Dios que ve; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve? 

Agar, quien antes tenía un temperamento salvaje e ingobernable, comienza ahora finalmente a reconocer la providencia de Dios, conoce a Dios de una forma peculiar. Este encuentro con Dios transforma por completo a Agar y su destino. Este encuentro la hizo mirarse a sí misma y ver lo que Dios veía de ella y ahora puede ver a Dios. ¿No he visto también aquí al que me ve? Las vendas de sus ojos fueron quitadas y ella pudo ver a Dios de otra manera, Agar tuvo una revelación acerca de Dios como nunca antes había tenido. 

Es en las circunstancias más difíciles, en medio de la densa oscuridad de nuestra mente, donde Dios se manifiesta para abrir nuestros ojos a una verdad nueva. Una verdad que siempre estuvo presente, pero que permanecía velada ante nuestra mirada. Solo a través de la aflicción podemos ver al Dios que nos ve.

El Dios que ve (Roi). Ahora Agar entiende la omnisciencia de Dios y su profundo conocimiento acerca de su creación y sus criaturas. Asimismo, la idea del Dios que ve también está relacionado con un Dios que no está distante sino que observa activamente y participa en la vida de su pueblo. Agar entiende que puede tener una relación con el Dios que nos ve.

Calvino señala en su comentario que Agar, que antes parecía estar llevada por el azar a través del desierto, ahora percibe y reconoce que los asuntos humanos están bajo el gobierno divino. Y quien esté persuadido de que es observado por Dios, debe necesariamente vivir como si estuviera ante su presencia.

En un contexto bíblico, la capacidad de Dios para ver es una garantía de su providencia y cuidado. El término "roi" se usa célebremente en Génesis 16:13, donde Agar nombra a Dios "El Roi", que significa "el Dios que me ve", después de que este se le apareciera en el desierto. (Diccionario Strong) 

Agar entiende que Dios ha visto su aflicción y que tiene un control soberano sobre la situación. Entender al Dios que ve trae consuelo a su vida. ¿Entender la omnisciencia de Dios trae consuelo a tu vida, o genera temor?

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Romanos 8:28

La Palabra nos asegura que todas las cosas, ya sean buenas o malas, obran para nuestro bien, cuando amamos a Dios. El propósito final de todo lo que vivimos es Su gloria. Si, esas cosas que muchas veces parecen no tener sentido y sólo traen dolor a nuestro corazón. Esas cosas también nos ayudan para bien.

Cuando comprendemos el inmenso amor de Dios y su eterna misericordia, el temor no tiene lugar. Su amor nos llena, nos transforma, y nos libera de todo temor

En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. 1 Juan 4:18

Si al pensar en la omnisciencia o soberanía de Dios sientes temor, quizás aún haya áreas donde no has confiado plenamente en Su bondad y misericordia. Puede que queden dudas.

Es momento de dejar atrás las dudas y rendirnos completamente al amor de Dios, creyendo con una fe firme que Él tiene un plan para nuestro bien y para Su gloria. Deja que Dios te perfeccione en el amor. Déjate completar por Él.

Calvino extrae una preciosa conclusión sobre Agar: 

En primer lugar, Agar se reprende a sí misma, porque, como antes había sido demasiado ciega, incluso ahora abrió sus ojos demasiado lentamente e indolentemente para percibir a Dios. Porque agrava la culpa de su torpor con la circunstancia tanto del lugar como del tiempo. Había encontrado frecuentemente, por muchas pruebas, que era considerada por el Señor; sin embargo, quedándose ciega, había despreciado su providencia, como si con los ojos cerrados lo hubiera pasado por alto cuando se le presentó. Ahora se acusa a sí misma por no haberse despertado más rápidamente cuando apareció el ángel. La consideración del lugar también tiene un gran peso, porque Dios, quien siempre había testificado que estaba presente con ella en la casa de Abram, ahora la perseguía como fugitiva, incluso en el desierto. Implicaba, de hecho, una base ingratitud de su parte, ser ciega ante la presencia de Dios; de modo que incluso cuando sabía que él la estaba mirando, ella no, a su vez, alzaba los ojos para verlo. Pero fue una ceguera aún más vergonzosa que ella, siendo considerada por el Señor, aunque era una errante y una exiliada, pagando la justa pena de su perversidad, aún no lo reconocía como presente. Ahora vemos el punto al que tiende su autorreproche; 'Hasta ahora no he buscado a Dios, ni lo he tenido en cuenta, excepto por obligación; mientras que antes se había dignado mirarme: incluso ahora en el desierto, donde, siendo afligida por males, debería haberme despertado de inmediato, he estado, según mi costumbre, aturdida: ni habría alzado mis ojos hacia el cielo, a menos que primero el Señor me hubiera mirado.

14 Por lo cual llamó al pozo: Pozo del Viviente-que-me-ve. He aquí está entre Cades y Bered.

Agar, quien, no contenta con una simple confesión, deseaba que la misericordia de Dios fuera atestiguada en el futuro; y, por lo tanto, transmitió su testimonio, como de mano en mano. De aquí inferimos cuán útil es que aquellos que no se humillan libremente sean sometidos por golpes. Agar, quien siempre había sido indómita y rebelde, y quien, al fin, había sacudido completamente el yugo; ahora, cuando la dureza de su corazón fue quebrantada por las aflicciones, aparece como otra persona por completo. Sin embargo, no fue reducida a la orden solo por los golpes; sino que también se le añadió una visión celestial, que la detuvo por completo. Y lo mismo es necesario para nosotros; es decir, que Dios, al castigarnos con su mano, también nos traiga a un estado de sumisión y mansedumbre por su Espíritu. - Comentario Calvino

Agar deseaba testificar que había sido considerada favorablemente por Aquel que era el Dios Viviente, o el Autor de la vida.- Comentario Calvino


martes, 15 de abril de 2025

El Dios de toda misericordia





9 Y le dijo el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo su mano.


¿Qué llevó a Agar a obedecer a Dios? ¿Por qué obedecer sus mandamientos? ¿Sólo por temor a las consecuencias o por las promesas de sus bendiciones? ¿Qué nos motiva a la obediencia? 


La obediencia de Agar no estaba condicionada por el cumplimiento de la promesa de la multiplicación de su descendencia sino que estaba motivada por un genuino arrepentimiento, por un conocimiento profundo y sincero de Dios, y por un impulso divino a ponerse en las manos de Dios. 

Agar se encuentra en la misma situación que el salmista en Salmo 40:8: “Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor”. Dios escucha el clamor del necesitado y se inclina para ayudarlo, su compasión es admirable. Agar en su momento de desesperación en el desierto es socorrida por Dios. Ella es consciente de que no merecía su favor. La misericordia de Dios es tan desbordante que se hace irresistible y muchas veces incomprensible. Él extiende su mano y nos ayuda, sin estar obligado a hacerlo. Ante semejante revelación, ¿Cómo no responder con gratitud y proclamar: “El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado”?

Dios le estaba pidiendo que regresara a un hogar abusivo, pero le hizo una promesa implícita de protección (Comentario eWord)

10 Le dijo también el ángel de Jehová: Multiplicaré tanto tu descendencia, que no podrá ser contada a causa de la multitud. 


Calvino señala que con el fin de mitigar la ofensa y aliviar lo severo del precepto con consuelo, promete una bendición en el hijo que ella debería concebir. Dios podría, en efecto, haber ordenado estrictamente lo que era correcto por su propia autoridad; pero para que Agar cumpliera más alegremente lo que sabía que era su deber, la atrae, como con halagos, a la obediencia. Y hacia este punto tienden esas promesas con las que nos invita a la sumisión voluntaria. Porque no quiere llevarnos mediante métodos serviles, para que obedezcamos sus mandamientos por coerción; y por lo tanto, mezcla invitaciones suaves y paternales con sus mandatos, tratándonos liberalmente, como a hijos.


Dios le promete que su descendencia no podría ser contada a causa de su multitud. Una promesa que seguramente traería consuelo y esperanza al alma de Agar. Es interesante que la promesa de Dios se la entrega a ella en un momento de angustia.


A través de esta promesa, Calvino señala que aunque el pacto de la vida eterna no pertenecía a Ismael, para que no estuviera completamente sin favor, Dios lo constituyó padre de un pueblo grande y famoso. Y así vemos que, en relación con esta vida presente, la bondad de Dios se extendió a la descendencia de Abram según la carne.


A diferencia de la promesa que Dios le hizo a Abram, Dios sólo le prometió una gran descendencia de Agar. Más tarde, después de ser expulsada con Ismael, Dios reafirma que hará de él una gran nación porque es descendiente de Abraham (Génesis 21:13, 18). Podemos observar que las promesas de Dios fueron diferentes para cada pueblo. La promesa a Abram tiene más trascendencia y amplitud ya que se da en el contexto del llamado de Dios a dejar su tierra y su parentela para ir a una tierra que Él le mostraría. Es una promesa fundacional para el pueblo de Israel y la historia de la salvación. Dios no solo le prometió una gran descendencia a Abrahm, sino que también le prometió una gran nación, bendición y renombre, una tierra y ser de bendición para todas las naciones a través del Mesías.


A lo largo de la historia, diversas fuentes judías, cristianas e islámicas han asociado a los descendientes de Ismael con las tribus árabes. El término "ismaelita" se ha utilizado históricamente para referirse a los árabes en general. Si bien no se formó una única nación unificada bajo el nombre de "Ismael", los descendientes de Ismael dieron origen a numerosas tribus y, posteriormente, a varios reinos y naciones árabes que han tenido una influencia significativa en la historia, la cultura y la política de la región y del mundo.


En esta narración bíblica podemos observar la omnisciencia de Dios y que Dios siempre cumple sus promesas.  


11 Además le dijo el ángel de Jehová: He aquí que has concebido, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Ismael, porque Jehová ha oído tu aflicción.


Dios le confirma que su hijo nacerá. Quizás Agar ya se daba por muerta o creía que su hijo no iba a sobrevivir. Sin embargo, Dios le anticipa lo que sucederá para traerle consuelo y esperanza. El consuelo y la esperanza que Dios nos ofrece con su Palabra sólo se hace real en aquellas personas que a través del Espíritu Santo confían plenamente en Él.  


Como señala Calvino, en ningún momento el texto menciona que Agar buscó a Dios en oración, así que, se puede conjeturar que cuando estaba aturdida por sus sufrimientos, el ángel vino por su propia voluntad. 


Por lo tanto, Calvino concluye que es de observar que haya dos formas en las que Dios mira a los hombres con el propósito de ayudarlos: ya sea cuando, como suplicantes, imploran su ayuda; o cuando él, incluso sin que se lo pidan, les socorre en sus aflicciones. Es cierto que se dice especialmente que él escucha a aquellos que, por medio de oraciones, lo invocan como su Libertador. Sin embargo, a veces, cuando los hombres están mudos y, debido a su aturdimiento, no dirigen sus deseos hacia él, se dice que escucha sus miserias. Es probable que este último modo de escuchar se cumpliera para Agar, porque Dios la encontró libremente vagando por el desierto. 


Si está presente para aquellos que no lo buscan, mucho más será propicio a los deseos piadosos de su propio pueblo.

Y llamarás su nombre: Ismael. 

El significado del nombre Ismael es Dios oirá - escuchará. Dios había visto la situación de Agar. Dios no estaba ajeno a la vida de Agar. En esta escena podemos ver la misericordia de Dios. Si la descendencia prometida debía venir por Sara, ¿por qué Dios permitió que Agar concibiera y luego tuviera una gran descendencia? Dios tiene un plan para la descendencia de Ismael. Cuando el pueblo de Ismael clame al Dios verdadero, él escuchará. 

Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido, Ni de él escondió su rostro; Sino que cuando clamó a él, le oyó. Salmo 22.24

Nuestro Dios es un Dios de Misericordia, una misericordia incomprensible para nosotros. A pesar de nuestros fracasos y que muchas veces no le buscamos, Dios sigue obrando con compasión y encamina las cosas para bien.


miércoles, 26 de marzo de 2025

Mujer, deja de huir



Génesis 6:7 - Y la halló el ángel de Jehová junto a una fuente de agua en el desierto, junto a la fuente que está en el camino de Shur. 


Agar huyó, pero Dios la encontró. Dios fue en busca de una sierva rebelde, que no solo había sido víctima sino también victimaria. Una sierva egipcia que no pertenecía al pueblo de Dios, pero que había sido introducida de forma abrupta en la familia de Abram 


“Al ser la mujer de temperamento servil e indomable ferocidad, eligió huir en lugar de volver a ganarse el favor a través del humilde reconocimiento de su falta” Calvino


8 Y le dijo: Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes tú, y a dónde vas? Y ella respondió: Huyo de delante de Sarai mi señora. 


Si bien la familia de Abram no estaba pasando por su mejor momento, Dios cuidaba de Abram. Agar estaba huyendo de un lugar de protección dónde Dios estaba presente hacia un Egipto, un mundo ajeno a Dios, debiendo atravesar un desierto lleno de peligro.


Ante la adversidad, Agar pensaba regresar al mundo. Sin embargo, Dios la buscó. 


Cuando somos oprimidos, la salida no es volver a la vieja vida, a viejas costumbres, a la banalidad de la vida, la salida siempre va a estar en Cristo. 


“Preguntar de dónde venimos nos mostraría nuestro pecado y nuestra locura. Considerando a dónde iremos, descubre nuestro peligro y miseria” Mathew Henry



9 Y le dijo el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo su mano. 


Dios le dijo a Agar que debía regresar y obedecer a su señora. Dios llama a Agar al arrepentimiento. Agar “olvidando su propia condición, se había enaltecido de manera más insolente y audaz de lo que correspondía a una sierva.” (Calvino)


Agar era una madre soltera con un problema de orgullo. Por eso, ella debía reconocer su mal actuar y regresar para restaurar la relación y el orden en la casa. Agar debía ponerse debajo de Sarai. Dios le pide que se humille delante de su ama. Regresar era reconocer que no había sido una buena sierva y que estaría dispuesta a cambiar su actitud para reconciliar la relación.


“Y realmente, dado que nada es mejor que, a través de la obediencia y la paciencia, aplacar la severidad de aquellos que tienen autoridad sobre nosotros, debemos esforzarnos especialmente en inclinarnos hacia la benevolencia a través de nuestra humillación, cuando los hemos ofendido con nuestro orgullo.” Calvino


Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo -  1 Pedro 5:6


Esta humillación no es una humillación degradante, no tiene nada que ver con nuestra dignidad. No estamos en una batalla en dónde reconocer nuestros errores equivaldría a ser derrotados. Todo lo contrario, reconocer nuestros pecados, nuestro orgullo, produce mayor humildad en nuestro carácter. Nos hace reconocer quién verdaderamente somos y cuál es nuestro lugar en el universo. 


Debemos ver la confesión de nuestros pecados y/o errores como una virtud y no como una debilidad. El mundo nos ha hecho creer que reconocer nuestros errores es de débiles, perdedores, y que el orgullo es nuestra mejor virtud para lograr las metas, pero no es así para Dios. Dios nos ve y ve cuando dejamos nuestro orgullo de lado y confesamos nuestras faltas. La confesión nos libera de una carga que no podemos llevar, que nos impide avanzar en nuestra vida cristiana, por eso, su Palabra nos anima a confesar de forma diaria nuestros pecados. Sólo liberándonos de este peso, podemos re encauzar nuestra vida, dejar de huir, superar la adversidad.


En este encuentro podemos ver un cuadro del evangelio, Dios va en busca del pecador, en este caso, en busca de Agar. Es una iniciativa divina por el puro afecto de su voluntad. Luego, al preguntarle ¿de dónde vienes y a dónde vas? Dios confronta a Agar con su pecado. Agar confiesa su pecado, y Dios la llama al arrepentimiento. Fue en el encuentro con Dios, en la soledad del desierto, en dónde Agar entendiendo su condición encuentra en Dios, en la confesión y en el arrepentimiento, el camino de regreso a casa. 


lunes, 14 de octubre de 2024

Dependencia absoluta

 


El verdadero cristiano posee tal sensación de su dependencia absoluta, y tiene tal perspectiva acerca del absoluto derecho de Dios sobre él, que siente que todo lo que es y tiene le pertenece a Dios. 
Gardiner Spring.

miércoles, 10 de abril de 2024

En la Tormenta





Y entrando él en la barca, sus discípulos le siguieron. Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía. Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos! Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza. Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es este, que aun los vientos y el mar le obedecen? 

Mateo 8:23-27, Mr. 4.35-41; Lc. 8.22-25

Hay momentos en que nuestras vidas parecen estar en medio de una tempestad tan grande que nos hace sentir que nos hundimos. Las olas arremeten a nuestra vida una y otra vez y parece que no hay manera de salir a flote. Nos sentimos ahogadas, sin poder respirar, sin tener un minuto de paz, ¿alguna vez te sentiste así?¿Queriendo gritar basta, no puedo más? Los cambios, las culpas, las pérdidas, las incertidumbres inundan tu mente con miedos, pensamientos sombríos, preguntas imposibles de responder, preocupaciones imposibles de controlar. Nuestra mente se llena de ruidos, ansiedades, como si tuvieras una furiosa tormenta dentro de ti. Nuestras acciones actúan en consecuencia a nuestros pensamientos. Por ende, andamos por la vida irritables, quejosas y enojadas o con tristezas, sentimientos angustiantes y ansiedades incontrolables. 

Si estás en esta condición y no haz logrado salir de esta situación desesperante, es porque necesitas pasar una nueva faceta de tu relación con Dios, de tu comunión con Dios, una relación más profunda. Necesitas descubrir más sobre tu Señor y mirar en el espejo de Su palabra para entender tu verdadera naturaleza. 

Juan Calvino dice en su comentario bíblico: "Si las angustias crecen hasta tal punto que casi nos abruman, creamos que Dios lo hace con el mismo diseño de ejercer nuestra paciencia o de sacar a la luz de esta manera nuestra debilidad oculta; como vemos que, cuando los apóstoles fueron cubiertos por las olas, se descubrió su debilidad, que anteriormente estaba oculta."

¿Por qué teméis, mujer de poca fe?

Amada, es tiempo de ver realmente a nuestro Señor, ver como calma el mar, sentir su toque en nuestra vida, ver con los ojos de la Fe, confiar plenamente en su soberanía y que como un padre amoroso vela por nuestras vidas ahora y siempre. Comprender que TODO lo que sucede, lo bueno y lo malo, es para SU GLORIA. Para esto, debemos reconocer que necesitamos aferrarnos de Él a toda hora y en todo momento. Esta dependencia va en contra de nuestra naturaleza caída que cree que puede controlar todo y ser autosuficiente. Por eso, es hora de rendirnos incondicionalmente a Él. Es hora de poner toda nuestra fe, nuestra confianza en Él en todo aspecto de nuestra vida, por más minúsculo que sea. 

Solo así, Él calmará la tempestad. Y conocerás al Hombre-Dios que los vientos y el mar le obedecen.

"Confíen en el Señor para siempre, porque el Señor, el Señor mismo, es la Roca eterna." Isaías 26:4

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Part The Waters / I Need Thee Every Hour

Cuando creo que me estoy hundiendo

Separa las aguas, Señor

Cuando siento las olas a mi alrededor,

Calma el mar

Cuando lloro pidiendo ayuda, oh, escúchame Señor

Y extiende tu mano

toca mi vida

Todavía la tormenta furiosa en mí


Te necesito cada hora, Señor misericordioso.

Ninguna voz tierna como la tuya puede permitirse la paz

Te necesito, oh te necesito

Cada hora te necesito

Oh, bendíceme ahora, mi Salvador.

vengo a ti

Te necesito cada hora, en alegría o dolor.

Ven rápido y permanece, o la vida es vana

Te necesito, oh te necesito

Cada hora te necesito

Oh, bendíceme ahora, mi Salvador.

Vengo a ti, sí

Oh, bendíceme ahora, mi Salvador.

vengo a ti

Cuando creo que me estoy hundiendo

lunes, 25 de diciembre de 2023

Mujer, ve a Cristo



Cuando la tristeza inunde tu corazón, cuando la decepción arrase tu espíritu, cuando no des más... ve a Cristo. Sólo Cristo es lo importante. 

miércoles, 22 de noviembre de 2023

Mujer, el orgullo es la tu mayor problema

Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero solo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada. Lucas 10:40-42

"El orgullo nos hace susceptible a varios tipos de males: la ira, el resentimiento, los celos, la desconfianza, espíritu crítico, enjuiciamiento y falta de bondad. 

Los pensamientos de Marta estaban demasiado centrado en sí misma. Ella dejo de poner su atención en Cristo y comenzó a observar a su hermana con ojos críticos. Su crítica publica fue una fea expresión de su orgullo.

María, en cambio, estaba tan pendiente de los pensamientos de Jesús que llegó a olvidarse completamente de los demás. Se sentó a sus pies y lo escucho atentamente."

MacArthur - 12 Mujeres Extraordinarias.

María tenia un discernimiento espiritual mucho más alto que Marta, incluso que de los discípulos de Jesús. Este discernimiento era el resultado de permanecer sentada, escuchar y reflexionar sobre las palabras de su Maestro. Recordemos que fue María quien ungió a Jesús en la preparación de su muerte. Juan 12:1-8


jueves, 26 de octubre de 2023

Mujer, también puedes tener la fe de Sara



"Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido" Hebreos 11:11


La vida de Sara nos demuestra que a pesar de nuestros altibajos también podemos ser mujeres de Fe. Nuestra emociones, sentimientos y hormonas pueden cambiar, pero Dios no cambia, sus promesas son fieles y dignas de ser creídas. 


lunes, 23 de octubre de 2023

Mujer, conoce la maldición del pecado



"Y tu deseo será para tu marido, y el se enseñoreará de ti" Gen 3.16

MacArthur realiza una comparación con Genésis 4.7 que ayuda a entender mejor el significado ya que usa el mismo lenguaje y la construcción gramatical para describir la lucha que sostenemos con el pecado: "El pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tu te enseñorearás de él."

En otras palabras, el pecado desea adquirir dominio sobre nosotros, pero en lugar de eso, nosotros debemos prevalecer sobre él. 

Genesis 3:16 describe la lucha entre Eva y su marido. Antes que Adán pecara, su liderazgo era siempre perfectamente sabio, cariñoso y tierno. Antes que Eva pecara, su sumisión era el modelo perfecto de mansedumbre y modestia. Pero el pecado cambió todo eso. Ahora se irritaría bajo la autoridad de Adán y desearía dominarlo. La tendencia masculina sería sofocarla de manera áspera y dominante. Las tensiones por los diferentes roles de cada género llegan a nuestros días. Es uno de los efectos del pecado y de la maldición del pecado.

No es que el pecado haya traído como consecuencia la sumisión. Los roles y sus funciones ya habían sido establecidos. La maldición del pecado trajo consigo la rebeldía hacia la sumisión voluntaria y amorosa. 

lunes, 11 de septiembre de 2023

Creados a su imagen y semejanza para su Gloria.



Dios creó al ser humano a su imagen, varón y hembra. En su hogar en la tierra, en el amor del marido por la esposa y del padre por el hijo, tenia que reflejarse el amor y la bendición de hogar del Padre en el cielo. Los secretos más profundos de la Divinidad, la comunión del Padre con el Hijo por el Espíritu Santo, tenia que mostrarse en la familia. 

Y el padre de familia en la tierra ha de ser imagen y semejanza de esta paternidad. En la vida que importe a su hijo, en la imagen que refleja, en la unidad de que es consciente, en el cuidado amante que ejerce, en la obediencia y confianza que le da y en el amor en que la vida de familia encuentra su felicidad, el hogar y la paternidad en la tierra son la imagen de los celestiales.

Sin embargo, cuando Adán engendró a su hijo, Caín, fue conforme a su semejanza y su imagen, o sea, en pecado. Luego, el pecado del hijo fue el fruto del pecado del padre. La raíz de todo pecado es el egoísmo. Debemos vigilar toda manifestación del egoísmo. Es la semilla que lleva un fruto amargo como lo fue en Caín. Nuestro objetivo debe ser restaurar la gracia en nuestra familia. Lo que ahora no sale de la naturaleza, puede lograrse por la oración y la vida de fe, en virtud a la promesa y el poder de Dios. 

"Seré un Dios para ti y para tu simiente" Con fe y oración podemos confiar en esta promesa. La influencia de la comunión diaria se hará manifiesta y la vida consagrada de los padres emanará un secreto poder que moldeará la vida de sus hijos, ya se preparándolos para ser vehículos de gracia o reestableciendola o perfeccionandola en ellos.

El nacimiento de nuestros hijos puede pasar a ser el ejercicio más elevado de una fe que da gloria a Dios, y el medio más avanzado y verdadero para hacer progresar nuestra vida espiritual y los intereses de su reino. 

Dios ha establecido una conexión entre la siembra y la cosecha, entre la crianza fiel de los padres y la salvación de los hijos. En ninguno de los dos casos  - la siempre o la crianza - es absolutamente seguro el éxito. Lo que la promesa expresa es la tendencia y el resultado ordinario de la propia crianza. Es evidente que este principio general, con algunas excepciones posibles, no basta para dar una base suficiente de descanso a la fe que el padre anhela. La fe necesita la seguridad de que el propósito y la promesa de Dios son claros e indudables; solamente entonces puede aventurarse en la fidelidad de Dios. 

"Y estableceré mi pacto entre mi y ti, y tu descendencia ... para ser tu Dios y el de tu descendencia después de ti" Génesis 17.7

"No son hijos de Dios los que son hijos según la carne, sino que son los hijos según la promesa que son contados como descendientes" Romanos 9:8

Esta es la promesa dada a Abraham; esta es la promesa a todo padre que cree. No es en la ley general de la siembra y de la cosecha que yo hallo el paralelo para mi fundamento de la esperanza de que mi hijo creerá, sino que se halla en esta otra promesa clara y precisa: "para ser tu Dios y de tus descendencia."

La promesa no era condicional al hecho de que Isaac creyera sino que tenía como finalidad ser su fuente y garantía. 

Confío con plena Fe que mis hijas son hijas de la promesa y que sus nombres están escritos en el Libro de la Vida. Acorde a este confianza plena y en la gracia de Dios, guiaré a mis hijas en sus caminos.

Hay una armonía celestial entre la autoridad y el amor, la obediencia y la libertad. Los padres son más que amigos y consejeros: han sido investidos por Dios con autoridad santa, que deben ejercer para guiar a sus hijos en los caminos de Dios. Hay una edad en que el hijo está en sus manos en gran parte, y en que el ejercicio amante y sosegado de esta autoridad tendrá una importante influencia. Es la influencia silenciosa de su vida y su ejemplo que ejerce su autoridad: que hace que los hijos, a veces de modo inconsciente, se inclinen a la voluntad más fuerte, y lo hacen de buena gana.

Si los padres se mantienen firmes por Dios ante el mundo, aunque el mundo los desprecie, sabe que no sirve para nada intentar vencerlos. Pero el espiritu del mundo se apodera de los hijos; vencidos éstos, todo está vencido. Con frecuencia los padres creyentes permiten que el mundo se apodere de sus hijos. Los niños crecen en relativa ignorancia sobre Jesucristo, son confiados a maestros irreligiosos y mundanos, se permite que se asocien con amigos cuyo espíritu e influencia es totalmente mundana. 

No es la infidelidad o la superstición el mayor peligro de la iglesia de Cristo: es el espiritu de la mundanalidad en los hogares cristianos, que sacrifica a los hijos por la ambición o la sociedad, las riquezas o amistades del mundo. 

Tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia. Éxodo 12:3, 23

Lo que está asegurado para el hijo en redención debe hacerse suyo propio en una apropiación libre y personal

En el gozo de la gran redención criaré y educaré a mis hijos a conocer, amar y guardar los mandamientos de su Dios. Dios tras día, en fe y oración, en enseñanza y vida, procuraré poner delante de ellos la bendición de una fe que libremente acepta lo que Dios da, con una entrega que da todo lo que Él pide. 

El padre que ha experimentado primero la salvación de Dios, es designado para conducir al hijo a conocer a Dios. El conocimiento de Dios no es meramente un asunto del entendimiento; es amarle, vivir y experimentar el poder de su presencia y bendición. Es evidente que el hombre que ha de enseñar a otros a conocer a Dios debe poder hablar por experiencia personal de Él, debe mostrar por lo cálido de su amor y devoción, que ama a Dios y tiene su vida de Él. 

Y lo contarás en aquel día a tu hijo, diciendo: Se hace esto con motivo de lo que Jehová hizo conmigo cuando me sacó de Egipto. - Éxodo 13:18

De todos los instrumentos que usa Dios para la Salvación, no hay ninguno y mejor diseñado que una paternidad/maternidad piadosa. 

"Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da" - Éxodo 20:12

El sentimiento de honor, de reverencia, es uno de los más nobles y puros de que es capaz nuestra naturaleza. El poder de percibir lo que es digno de honor, la disposición de reconocerlo, a generosidad que considera que no desagrada, si no que es un placer el rendirlo, todo esto es en sí honroso y ennoblecedor; nada da más honor verdadero que el rendir honor a otros. Esta disposición tendría que ser cultivada cuidadosamente en el niño como una parte importante de su educación. Es uno de los elementos principales de un carácter noble y una preparación para rendir a Dios el honor que se le debe. 

El niño honra a sus padres obedeciéndoles. El hombre fue creado libre para que pudiera obedecer. La obediencia es el camino hacia la libertad. La verdadera libertad de la voluntad consiste en ser dueño de ella, y por ello dueño de nosotros mismos.

El niño es guiado no por reflexión y argumentos sino por sentimientos y afecto. No puede comprender u honrar a un Dios que no ve. No puede honrar todavía a todos los hombres por el valor invisible de su creación a la imagen de Dios. El niño solo puede honrar lo que ve digno de honor. Y ésta es la elevada vocación del padre: hablar siempre, actuar y vivir de tal modo en la presencia de su hijo, que el honor pueda ser rendido de modo espontáneo e inconsciente.

Deuteronomio 6:1, 2; 5-7

La instrucción de los padres debe proceder del corazón. Todos sabemos cuán poco se aprender de un maestro distraído y poco interesante. Sólo el corazón gana al corazón. Dios usa toda la influencia del amor de los padres para ganar acceso con sus palabras y voluntad en los corazones jóvenes y susceptibles de los hijos de su pueblo. 

Si tu corazón está lleno de amor de Dios y de sus palabras, cuán fácil es tenerlas en los labios también y enseñarlas a los hijos.

La educación de los padres también debe ser diligente y sincera. "Las enseñarás con diligencia a tus hijos" La palabra usada es la misma que significa "aguzar" como flechas, amas, para que puedan penetrar profundamente. Se llega al corazón con las palabras, ganando la comprensión del niño y su afecto, aprovechando las oportunidades para asegurar su interés y estudiar el arte de hablar en el espíritu del amor, con la preparación en oración. 

Y para conseguir el resultado la instrucción debe ser perseverante y continua "y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa y andando por el camino..." No son esfuerzos aislados y súbitos que consiguen la entrada de la divina verdad en la mente y en el corazón, sino la repetición incesante y regular. 

"Yo y mi casa serviremos al Señor" Josue 24:15

En Josue podemos ver el modelo de padre piadoso. Es un requisito esencial la consagración personal. Lo primero que el padre debe hacer es consagrar su vida a Dios y a su servicio. Esto crea una atmosfera espiritual que influencia nuestros actos y da valor a la oración delante de Dios. 

No deberíamos pensar que la religion de nuestro hijos depende de la voluntad de Dios sin que nosotros tengamos nada que ver, sin nuestra intervención. 

Las palabras de Josue nos enseñan que la religión debe ser práctica: "serviremos al Señor" La religión no solo consiste en la salvación sino que también está incluído el servicio. Debemos criar a nuestros hijos para el servicio, este es el modo de llevarlos a la salvación. Toda redención es para el servicio.

Fragmentos de Andrew Murray en Cómo criar a los hijos para Cristo. 



viernes, 30 de diciembre de 2022

Mujer, haz de su voluntad tu obsesión



 Que hacer su voluntad sea la meta cada día. 

"Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra." Juan 4:34

Así como Jesús hacer la voluntad del Padre debe ser nuestra misión diaria. 

No es necesario salir de misioneros para cumplir la misión de Dios. Cada día de nuestra vida deberá tener como misión cumplir la voluntad de nuestro Padre. Cada día es un nuevo desafío para esperar a Dios en humildad y llevar adelante con su Gracia su voluntad.

"Dios sólo puede revelar su voluntad al corazón que es humilde, tierno y se halla vacío, receptivo."
Andrew Murray

Que el susurro de la voz de Dios este presente cada mañana y te acompañe cada minuto de tu día. Que puedas descubrir cuál es la voluntad de Dios para cada día. 

El arte de esperar a Dios en oración

Debemos esperar a que Dios vaya delante de nosotros para poder avanzar en nuestra vida diaria. Cambiar la idea de esperar en Dios a esperar a Dios. Esperar a que Dios nos hable, nos muestre, obre en nuestras vidas y en la de otros. Si todavía hay algo que no llega, debemos esperar A Dios, quién hace la obra. 


1. Que mi vida entera esté

consagrada a Ti, Señor;

que a mis manos pueda guiar

el impulso de tu amor.


2. Que mis pies tan sólo en pos

de lo santo puedan ir,

y que a Ti, Señor, mi voz

se complazca en bendecir.


3. Que mi tiempo todo esté

consagrado a tu loor;

que mis labios al hablar,

hablen sólo de tu amor.


4. Toma ¡oh Dios! mi voluntad

y hazla tuya, nada más;

toma, sí, mi corazón

por tu trono lo tendrás.


5. Toma Tú mi amor, que hoy

a tus pies vengo a poner;

toma todo lo que soy;

todo tuyo quiero ser.

viernes, 25 de noviembre de 2022

Mujer, ora por una herencia espiritual


 

"Una herencia religiosa es una bendición inapreciable. Sus bendiciones no queda solamente con los hijos de la primera generación, sino que muchas veces dejan sus huellas en muchas generaciones venideras. Pero las bendiciones que se reciban dependerán en que se mantenga el espíritu de oración, y de esa sensación directa de pertenecerle a Dios. Cuando Dios bendijo a Abraham y a su semilla, era a través de ellos que iban a ser bendecidas todas las naciones de la tierra. De manera que hoy en día Dios actúa de la misma manera: una familia que Él bendice debe ser el medio a través del cual un vecindario o un pueblo aprenda a conocerlo. 

El pertenecer a una familia así implica un alto privilegio, pero a la vez una gran responsabilidad. El espíritu del mundo es tan fuerte, el descuido de la vida espiritual por parte de los padres se da tan fácilmente que, a menos que se proteja celosamente la carga que Dios ha depositado en nosotros, la herencia puede fácilmente gastarse y perderse. Es bueno que una familia reconozca lo que le debe a las oraciones de sus antepasados."

Andrew Murray

lunes, 7 de noviembre de 2022

Mujer, toma el poder de Cristo

Solo cuando dejamos de ser, abandonamos el yo, solo el vacío puede ser llenado por la plenitud de Cristo. Ahí en nuestro "yo no puedo" es dónde podremos decir todo lo puedo en Cristo. Todo esfuerzo humano para nada es de provecho si anhelamos vivir una vida plena en Cristo. Solo cuando el Espíritu de Cristo tome el control absoluto de nuestro ser obtendremos por Gracia la victoria sobre nuestro yo. No deberíamos temer dejar de ser para obtener algo más alto, más sublime.